EL PACIENTE PROTAGONISTA DEL NUEVO MODELO SOCIOSANITARIO. SU IMPLICACIÓN EN FISIOTERAPIA

EL PACIENTE PROTAGONISTA DEL NUEVO MODELO SOCIOSANITARIO. SU IMPLICACIÓN EN FISIOTERAPIA

SONIA MARTÍNEZ SÁNCHEZ, Fisioterapeuta del Creer

Nada tiene que ver la relación paciente-fisioterapeuta de hoy con la de hace 10-15 años. Antes venían a nosotros limitándose a escuchar lo que les decíamos y casi no se atrevían a preguntar acerca de su dolencia. Hoy en día, los pacientes están mucho más informados sobre su enfermedad y los tratamientos disponibles y, además, desean participar activamente en el control de su salud. Son capaces de entender mejor cualquier explicación, plantean dudas e incluso en muchas ocasiones nos aportan información. La comunicación ya no es unidireccional, los pacientes están empoderados y nosotros debemos permitir y facilitar que opinen sobre sus cuidados, hemos de construir una relación basada en el respeto mutuo, compartir información y participar en el diálogo sobre preferencias de tratamiento, prioridades y valores.

Empoderar se podría definir como el proceso por el que atribuimos a una persona capacidad y competencia para llevar a cabo cambios a nivel personal y social. A nivel personal, poder realizar valoraciones y tomar decisiones sobre su propia vida y a nivel social formar parte de la comunidad, integrarse en ella y participar de ella. La persona debe sentirse tratada con respeto y dignidad más allá del estado de su salud. Se acabaron los tiempos en los que otros decidían por ellos, “por su bien” pero sin contar con su opinión.

En el ámbito sanitario, la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas (LPAC), establece una regulación completa de las relaciones entre las Administraciones y los ciudadanos, permite avanzar hacia la encomiable tarea de otorgar un rol activo al paciente en la regulación normativa y gestión de su propia salud, es decir, abandonar un modelo de Estado paternalista, y dirigirnos hacia un sistema sanitario basado en la participación del paciente y profesional sanitario, un modelo que sin duda contribuirá a enriquecer nuestro sistema y lograr un mayor grado de implicación del paciente.

Hoy día, las personas deben estar preparadas para asumir mayor control sobre los factores que afectan a su salud, deben implicarse y participar en las diferentes etapas: planificación, desarrollo y evaluación. Es necesario que los cambios que se produzcan se mantengan cuando finalice la intervención y esto solo es posible si ha tomado conciencia y está capacitado para ello, si conoce y confía en sus posibilidades. Nadie mejor que quien gestiona durante 24 horas al día, 365 días al año su condición de salud o la de un familiar, dispone de experiencia en el manejo y cuidado de la misma.

Todas las decisiones sobre cuidados a largo plazo o sobre tratamientos puntuales, han de ser el resultado de un proceso de toma de decisiones compartido entre el paciente, familiar y/o cuidador y el fisioterapeuta. Debemos respetar su derecho a no recibir información si así lo deciden pero en caso contrario debemos facilitarles la información necesaria, en cantidad y formato adecuado, en el momento preciso y en un lenguaje sencillo que les facilite tomar decisiones que se ajusten a sus deseos.

En el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias (Creer), nos encontramos con una gran variedad de enfermedades y especialmente con un grupo muy heterogéneo de personas.

La falta de información sobre las enfermedades minoritarias y la poca investigación que se está haciendo obliga a los pacientes a implicarse muy activamente en su enfermedad tanto buscando información científica (estudios y ensayos realizados en otros países) como contactando con otros afectados o creando asociaciones.

Solamente el paciente empoderado puede entender su estado de salud y conocer el efecto de la enfermedad sobre su cuerpo, sentirse capaz de tomar decisiones conjuntas con su fisioterapeuta y entender si es necesario hacer determinados cambios en su estilo de vida para gestionar su enfermedad. Todo esto le ayudara a sentirse responsable de su salud y buscar atención solo cuando sea necesario. La salud está dentro de uno mismo y debe responsabilizarse de su recuperación con el acompañamiento y la ayuda profesional.

Nada es como hace 10-15 años. Tenemos que redefinir los roles en la relación paciente y fisioterapeuta. Se despide el fisioterapeuta paternalista y da la bienvenida al profesional experto que facilita o capacita a la persona para participar en su propio proceso, sin limitarse a transmitir conocimientos ni a motivar cambios de conducta. Se despide el paciente pasivo y da la bienvenida al paciente empoderado. Un paciente que solo podrán participar si quiere participar, sabe participar y puede participar.

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